La Tricolor sigue contando con James Rodríguez. El mediocampista, de 35 años, sigue siendo pieza clave en los planes de Néstor Lorenzo para el Mundial 2026, a pesar de las críticas por su edad y su paso por el fútbol en Arabia Saudita. Su última convocatoria llegó tras el empate 0-0 ante Suiza el 7 de julio de 2026, un resultado que dejó a Colombia con tres victorias y dos empates en sus últimos cinco partidos.
¿Qué dice la polémica?
Una fuerte denuncia filtrada reveló los motivos detrás de la permanencia de James en el equipo. Fuentes cercanas al cuerpo técnico explicaron que su experiencia y liderazgo siguen siendo valiosos en el vestuario, especialmente en momentos de transición generacional. El jugador, que acumula más de 100 partidos con la camiseta nacional, aporta solidez en la creación de juego y manejo de vestuario, aspectos que Lorenzo prioriza a pesar de los cuestionamientos externos.
¿Por qué importa para la Tricolor?
La continuidad de James no es casualidad. Colombia llega al Mundial 2026 con un plantel joven pero con figuras experimentadas como él para guiar a los más nuevos. Su capacidad para leer partidos y su historial en competiciones internacionales -incluyendo goles en Copas del Mundo- pesan en la balanza. Además, su vínculo con el equipo trasciende lo deportivo: es un símbolo de identidad para la afición.
¿Qué sigue para James y la Tricolor?
El próximo desafío es el Mundial 2026, donde Colombia buscará superar su actuación en Qatar 2022. James, aunque no es titular indiscutible, sigue siendo opción en el banquillo para momentos clave. Mientras tanto, el equipo suma minutos en preparación: su racha de cinco partidos sin perder (tres victorias y dos empates) refuerza la confianza del técnico. El último empate fue contra Suiza el 7 de julio de 2026, un resultado que dejó a la Tricolor con opciones claras de clasificación.
