El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, visitó Cali para asistir a la ceremonia de juramento del nuevo mandatario colombiano, Abelardo de la Espriella. Este evento se produce en un momento crítico para el organismo rector del fútbol mundial debido a su fallido intento de privatizar las competiciones internacionales, incluyendo el Mundial.
Infantino llegó al aeropuerto sonriendo junto con Alejandro Domínguez, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), un organismo que ha dado su apoyo público a Infantino en contraposición a las corrientes beligerantes lideradas por la UEFA, CONCACAF y la Confederación Asiática.
A ocho meses del final de su mandato y con las elecciones programadas para marzo de 2027, Infantino se encuentra bajo fuerte presión, especialmente de parte de la UEFA. La poderosa confederación europea mantuvo una amenaza de boicotear los Mundiales a pesar de la retirada del controvertido proyecto y las disculpas expresadas por la FIFA el día anterior.
Fútbol, unidad y alegría
Durante un festival de fútbol infantil, Infantino expresó su felicidad al asistir al evento. "El fútbol es alegría, el fútbol es felicidad, el fútbol es unidad", dijo a decenas de niños vestidos con equipaciones de fútbol.
"Siempre debemos mirar a estos niños a los ojos, aunque se burlen de lo que decimos, de los discursos y todo eso; lo importante es que hagamos todo lo posible para que estas niñas y niños puedan disfrutar del deporte más mágico", añadió.
Elegido el 21 de junio, Abelardo de la Espriella, de 48 años, es un representante de la derecha radical y aliado del presidente estadounidense Donald Trump, con quien Gianni Infantino mantiene estrechos vínculos.
