Crisis humanitaria tras el sismo
El terremoto de magnitud 7,6 que sacudió el occidente de Colombia el 5 de julio dejó a 1,2 millones de personas en situación de vulnerabilidad, según datos de la ONU. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) reportó que se requieren 135 millones de dólares para responder a la emergencia, enfocada en 671.000 personas en zonas como Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas.
Desafíos para el acceso
Aunque equipos humanitarios están desplegados en varias zonas, el acceso sigue siendo desigual. Más de 400 carreteras están dañadas, complicando la logística en áreas rurales y remotas. El especialista de la OIM, Jean-Philippe Antolin, destacó que "prácticamente todo sigue siendo urgente" y que la evaluación del daño no está completa.
Impacto en viviendas y salud
Más de 134.000 viviendas están dañadas y casi 30.000 destruidas, con familias que aún no pueden considerar sus hogares seguros. Antolin explicó que "la gente está durmiendo afuera por miedo a que el techo se les venga encima". La OIM identificó 71 albergues temporales para 4.700 personas, pero muchas familias se han instalado con familiares o en espacios improvisados.
Riesgos por lluvias
Las fuertes lluvias en ciudades como Quibdó y Pereira empeoran la situación, complicando la vida en albergues y facilitando la propagación de enfermedades como el dengue. Antolin advirtió que "la lluvia también está facilitando la propagación de enfermedades transmitidas por vectores".
